Por dónde empezar. Si pudiera definir en una sola línea lo que siento, si pudiera convencerle del magnífico placer licuado a través del espejo…
Contrario al resto (lo sé) sólo pretendo acercar un punto las ruinas de mi estúpida obsesión.
Siempre he pensado que era el único. Ella nunca me vio… un día estuvo a punto (y a punto yo de perder la cordura) pero todo quedó en nada así que continué observando.
Sentir por un instante el poder en los ojos, la gloria en las manos, la transparencia que el cuerpo convierte invisible y la única silueta filtrada que susurra soledades convencida de su intimidad…eso, todavía no he logrado olvidarlo.
Extasiado, me encontraba nuevamente en el punto álgido de mi rutina. Las 23:00, terminado el penúltimo trago, escucho la llave que anuncia su vuelta. Fantaseo con sus manos que giran el pomo, sus tacones cansados se recogen hasta el nuevo día y ella, confiada, nunca cierra la puerta del todo. Saluda con desgana entrando a la habitación contigua.
Puedo asegurarle lo imposible de la situación, usted conoce mis hábitos, debería saber que siempre miro, perdón, miraba, a través del hueco que cedía aquella puerta. El espejo…si, también el espejo, en fin, no se desvíe del tema. Aquel día me dispuse de nuevo a volverme invisible (pasar desapercibido desgraciadamente nunca ha sido un reto para mí) su camisa conversaba con la almohada, sus talones mostraban el indicio del cuerpo desnudo y yo...
De repente comencé a sentirme pesado, tangible, extrañamente incómodo. Rápidamente lo advertí, lo aseguro, había alguien más, tenía que haberlo. Mi transparencia se volvió opaca, como si me hubieran robado los ojos, no podía soportar que otro dirigiese la escena. Sintiéndome el títere de alguien, apresuré la mirada en dirección al objetivo…
De nuevo el silencio, el vacío absoluto, no sé cómo lo hizo pero le aseguro que había alguien más. Me sentí amenazado, preso de mi propia trampa.
Yo no coloqué la cámara, tiene que creerlo, alguien ahí fuera me observa, puede que también a usted.
Desde aquel día no la he vuelto a ver, creo que sigue sin saber la verdad. Guarde
silencio, por favor.