domingo, 25 de julio de 2010
Tardes vacías
Tardes vacías. Nubes grises, el cielo mojado se muerde los labios. Silencio, no hables. Tu boca estará sellada para siempre, por ti. Has bebido terrones de azúcar en un baso con pajita. Las canciones sinceras ya no te inquietan. Corazones insaciables, golosinas dulces (más que su boca). Imágenes borrosas frente al lienzo. Profundidad. Pensamientos inútiles que algún día servirán de algo. Enseñanzas de supermercado, lo transparente contra lo opaco. Ellos no lo entenderían.
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